Estimados lectores y amigos, voy a poner esta vez un poema que escribí en homenaje a los hermanos muertos en Atocha. Madrid.
Ha llorado el cielo en Madrid
Cargados de sueños y luces,
tus hijos, como mis hijos,
emprendieron la mañana
con la sana intención...
de vivirle otro día a la vida.
Ellos ahí, en Madrid, nosotros aquí
o en cualquier sitio del mundo,
tratando de construir la alegría
de sabernos vivos
en medio de tanto horror y muerte.
Nadie cree que nadie ve.
Que en el camino de la paz,
la mano de la caricia
es tan idéntica, tan parecida
a la mano que mata.
Esa mano pone bombas
dispara un arma
firma la muerte.
indica la victima
bendice al asesino
esa mano mercenaria,
esa mano funcionaria
esa mano del poder
son las que lavadas
siguen sucias de sangre.
Nosotros, - los poetas-
armados de palabras
apuntamos a la vida.
Ellos, con palabras
apuntan a la muerte.
Por si la vida, por si la muerte,
resistir es la consigna.
Levantemos las manos caricias.
Salvemos las manos madres.
Protejamos las manos niños.
Unamos las manos pueblos.
Soñemos las manos limpias.
Poeta Pueblo– 14-03-04













27.07.06 @ 23:22